Armar el pesebre viene de hace (8) siglos de historia
En el centro de los hogares venezolanos, junto al brillo del árbol de Navidad, armar la representación del pesebre se erige como el símbolo más profundo de la fe cristiana.
Esta tradición, que suele iniciarse cada 8 de diciembre, recrea el escenario de humildad donde, según los Evangelios de Mateo y Lucas, nació Jesús en la ciudad de Belén.
Más allá de ser un simple adorno, el «nacimiento» o «belén» es una pieza narrativa que conecta la historia antigua con la devoción contemporánea, recordando el viaje de María y José desde Nazaret y su refugio en un establo ante la falta de alojamiento durante el censo de Augusto César.
La génesis de esta costumbre se remonta exactamente a hace ocho siglos. Fue en el año 1223 cuando San Francisco de Asís instaló la primera representación en la localidad italiana de Greccio, utilizando personas y animales reales para escenificar la escena sagrada.
Aquella actividad, conocida originalmente con el término francés crèche que significa «cuna», sentó las bases de una tradición que con el tiempo evolucionó de los seres vivos a las figuras de madera, arcilla o plástico que hoy conocemos.
Este 2025, la cristiandad celebra el legado de una práctica que ha sobrevivido a guerras y transformaciones culturales, manteniendo intacto su mensaje de luz y redención.
Para lograr una representación fidedigna, cada figura debe ocupar un lugar jerárquico y simbólico en la escena. El Niño Jesús, eje central y redentor de la humanidad, se coloca en el medio del portal, flanqueado por la Virgen María, quien simboliza la pureza y el amor, y San José, representante de la fortaleza y la obediencia.
En una segunda línea, los tres Reyes Magos Gaspar, Melchor y Baltasar encarnan la sabiduría y el reconocimiento de la divinidad. La atmósfera se completa con la Estrella de Belén, guía de la fe, y la fauna típica del establo como la mula, el buey y las ovejas, que refuerzan el carácter bucólico y sencillo del acontecimiento.
El armado del pesebre requiere también de una disposición técnica que garantice armonía en el hogar. Los expertos sugieren ubicarlo cerca del árbol de Navidad, asegurando que su tamaño sea proporcional para no opacar otros elementos decorativos.
Para el suelo, el uso de arena permite recrear el paisaje desértico de Judea, aunque también se emplean virutas de madera o musgo artificial para aportar textura. La iluminación suele colocarse en la parte superior para resaltar la estrella guía, siempre bajo la estricta recomendación de evitar velas reales para prevenir accidentes.
Al final de la temporada, la tradición dicta que los Reyes Magos deben acercarse al centro, culminando su trayecto cada 6 de enero en la celebración de la Epifanía. Hoy!Bendiciones!

Esta ceremonia, que originalmente se realizaba a la media noche, marca el inicio oficial de
la Navidad
y
representa el momento de vigilia y esperanza de los fieles.
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