En Caracas, es una de las instituciones musicales y culturales más emblemáticas de Venezuela. Su propuesta revolucionó la música afrovenezolana al fusionar el tambor tradicional, la salsa y los ritmos afrocaribeños con una profunda carga de conciencia social y comunitaria.
Inicio y Fundación (1977)
El grupo nació del empuje de jóvenes músicos de la zona de Marín en San Agustín del Sur, liderados por figuras como Juan Ramón Ojeda, Felipe Rengifo "Mandingo", Carlos Daniel Palacios y Jesús "Chu" Quintero.
Propuesta musical: Madera no solo interpretaba música; rescataba los ritmos afrodescendientes del país (cumaco, sangueo, quitiplás, golpe de tambor) e incorporaba armonías contemporáneas de la salsa y el son.
Impacto social: Se constituyó como un proyecto integral de trabajo socio-cultural para elevar la identidad de los barrios caraqueños a través del arte y la formación de cultores.
La Tragedia del Río Orinoco (15 de agosto de 1980)
Apenas tres años después de su fundación, cuando la agrupación disfrutaba de un rápido reconocimiento nacional, ocurrió el trágico evento que marcó para siempre su historia.
El suceso: El 15 de agosto de 1980, mientras la agrupación se trasladaba a una gira de trabajo cultural por el estado Amazonas a bordo de la falca La Esperanza, la embarcación naufragó en las turbulentas aguas del río Orinoco, cerca de San Fernando de Atabapo.
El saldo: Fallecieron 11 integrantes del grupo (entre ellos su fundador Juan Ramón Ojeda) y otros promotores culturales que los acompañaban.
Impacto: El evento conmocionó al país y conmocionó profundamente al movimiento cultural venezolano, convirtiendo a los músicos fallecidos en mártires de la cultura popular.
Renacimiento y Trayectoria Posterior
Pese a la devastadora pérdida, los integrantes sobrevivientes —con el liderazgo de Noel Márquez y Carlos Daniel Palacios— decidieron refundar la agrupación para honrar la memoria de sus compañeros y mantener viva la llama del proyecto cultural.
Continuidad discográfica e institucional: La banda reestructuró su alineación y continuó grabando producciones discográficas, difundiendo clásicos que quedaron inmortalizados en el repertorio popular venezolano como "Trabajo y Tierra", "Compañero" y su reinterpretación de piezas tradicionales afrovenezolanas.
Creación de la Fundación Grupo Madera: La labor del grupo trascendió lo puramente musical, consolidándose como una fundación enfocada en la formación técnica y artística de jóvenes de comunidades populares.
El Grupo Madera en la Actualidad
A más de cuatro décadas de la tragedia del Orinoco, el legado del Grupo Madera se mantiene plenamente activo en la escena musical y sociocultural:
Patrimonio Cultural de Caracas: El grupo sigue activo como referente de la resistencia cultural, participando continuamente en festivales nacionales e internacionales de música afrocubana y afrocaribeña.
Eje Cultural San Agustín: Han sido pieza clave en el desarrollo socio-productivo y turístico de la parroquia San Agustín, colaborando en proyectos de turismo cultural, rutas de la salsa y talleres para niños y jóvenes.
Evolución del género: Madera sentó las bases para el desarrollo de la salsa afrocubana con sello venezolano y la dignificación del tambor de costa en formatos urbanos, influyendo directamente en generaciones posteriores de agrupaciones de fusión folclórica y música del Caribe.