El auditorio del Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de
los Trabajadores (INCRE), en la populosa parroquia El Paraíso, fue el
escenario del debate que sirvió de preámbulo para esta conversación.
Allí, la diputada Karen Millán compartió mesa de trabajo con diputados,
concejales y voceros de diversas toldas políticas, incluyendo sectores
de la oposición democrática, para discutir el proyecto de Ley de
Amnistía impulsado por la presidencia de la Asamblea Nacional.
Al día siguiente, ya en los estudios de Alba Ciudad 96.3 FM, la
también viceministra de Cultura profundizó en cada uno de los puntos que
han generado mayor controversia y expectativa en el seno del pueblo
venezolano.
Una ley para la regularizar la paz, no la guerra.
Desde el primer momento, la diputada Millán fue clara en situar el proyecto en su justa dimensión histórica y política. “No es primera vez que transitamos procesos de amnistía en la Revolución Bolivariana”, recordó,
al tiempo que evocó la figura del Libertador Simón Bolívar y su
encuentro con el general español Pablo Morillo en 1820. “Aquella vez se trató de regularizar la guerra; hoy estamos ante una ley para regularizar la paz”, enfatizó.
Millán explicó que el contexto actual, marcado por el rigor y la
complejidad política, exige del Estado venezolano una oferta de diálogo
sincero, pero sin ingenuidades. “Esta ley aparece como una
propuesta de diálogo y de reconciliación. Nosotros, la Revolución
Bolivariana, somos el equipo del diálogo, el equipo de la paz. El
presidente Nicolás Maduro hablaba todos los días de la paz, lograba la
paz por todos los medios. No olvidemos aquella Constituyente del año
2017, que fue también un proceso de paz después de una tensión política
muy aguda”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que la amnistía no puede ser entendida como un cheque en blanco. “Estamos
llamando a una amnistía para la convivencia democrática, no para la
impunidad, no para seguir delinquiendo. No vamos a tolerar la subversión
del orden ni la alteración de la vida democrática”, sentenció.
El caso Guanipa: La línea roja de la Constitución
Uno de los momentos más álgidos de la entrevista llegó cuando se
preguntó sobre las múltiples oposiciones que coexisten en el país y sus
diferentes grados de disposición al diálogo. La diputada puso sobre la
mesa el reciente caso de Juan Pablo Guanipa, excarcelado y nuevamente
detenido por incumplir las condiciones acordadas en su liberación.
“Qué buen ejemplo”, respondió Millán. “Ese
compañero fue excarcelado y otra vez detenido por incumplir las
condiciones en que se negoció su liberación. Bien bueno que sepan que no
es cualquier ley, es una ley para la convivencia democrática. Si con
esos compañeros no podemos llegar a acuerdos en el marco de la
Constitución, no se va a poder acordar nada. Nosotros no estamos
dispuestos a hacer nada fuera de la Constitución. Ese es el marco:
dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada”.
La diputada fue enfática al señalar que el Ejecutivo y la Asamblea
Nacional mantienen las puertas abiertas, pero con reglas claras. “Bienvenidos
si van a estar en el carril, en los mecanismos de participación de la
vida democrática. Si no, no hay ninguna negociación posible”, afirmó.

Los artículos álgidos: Memoria, territorio y registros penales
En la entrevista profundizó en dos de los artículos que mayor debate
han generado en las mesas de consulta popular: el artículo 6, que
concede amnistía general por hechos ocurridos desde 2002 hasta la
denominada “Batalla de los Puentes”, y el artículo 11, que ordena la eliminación de antecedentes penales de los beneficiarios.
La diputada reconoció que estos puntos han sido los más sensibles para el pueblo organizado.
“Justamente la amnistía es una especie de borrón y cuenta nueva, que
perdona no solo la pena, sino la responsabilidad penal conforme al
Código Procesal Penal. Sin embargo, las personas que participaban en la
consulta decían: ‘liberémoslos, pero no les borremos sus expedientes,
porque tenemos que saber si ellos reinciden'”, relató.
A ello se suma la exigencia popular de condiciones claras para la reinserción en la vida democrática. “Los
consultados han hecho mucho énfasis en que realmente asuman el
compromiso del diálogo, la pacificación y la participación como formas
de expresarse democráticamente. Y muy especialmente, el reconocimiento
de la integridad de la República toda, de su territorio, incluyendo el
Esequibo, por supuesto”, agregó.
Millán también valoró como un avance histórico que el proyecto de ley
reconozca explícitamente que lo ocurrido el 11 de abril de 2002 fue un
golpe de Estado. “Para ese momento, el Tribunal Supremo de
Justicia dijo que no había un golpe, sino un vacío de poder, un conjunto
de militares preñados de buenas intenciones. Eso generó un dolor en
nuestra memoria. Evidenciar eso en un documento público de tanta
categoría como una ley, suscrito por todas las partes, es un
reconocimiento necesario de esos conflictos que hemos tenido”, sostuvo.

El pasado 9 de febrero, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad el proyecto de ley de amnistía
Derechos humanos y delitos de lesa humanidad: La Constitución no se negocia
Ante la consulta sobre el artículo 29 de la Constitución, que
establece la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad y las
graves violaciones a los derechos humanos, la diputada fue tajante: “En
la propuesta de ley se manifiesta, por supuesto, el respeto a lo
establecido en el artículo 29. Los movimientos sociales, las mujeres,
los afrodescendientes, los cultores, todos coinciden en que la ley de
amnistía, si vamos a avanzar en ella, debe tener esas excepciones.
Delitos como el homicidio, el narcotráfico, los delitos de lesa
humanidad, los crímenes de guerra, no pueden ser amnistiados. Eso es lo
que ha solicitado el pueblo venezolano, y en efecto, el proyecto de ley
así lo contempla”.
Una agenda legislativa en marcha: Mujer, economía y cultura
Más allá de la ley de amnistía, la diputada Millán destacó el intenso
movimiento legislativo que caracteriza al actual periodo de sesiones.
Entre las leyes aprobadas mencionó la Ley de Hidrocarburos, y entre las
que están en proceso de discusión, la Ley de Igualdad de la Mujer y la
Ley de Desarrollo Socioeconómico.
“Esta agenda legislativa habla de un pueblo en marcha, de
un pueblo en continuidad de su proyecto, que no es cualquier proyecto:
es el Proyecto de Desarrollo Nacional Simón Bolívar, el mismo que
reflejamos en la Constitución”, expresó.
Con especial énfasis, se refirió a la Ley de Igualdad de la Mujer
como un ejemplo de que las leyes no son solo para el chavismo. “Ayer
estaba una lideresa de un partido de oposición y me decía: ‘yo quiero
participar en el proceso de discusión de esta ley, porque nosotras en la
oposición también nos sentimos arrinconadas, nos sentimos con menos
valía de derechos’. Fíjate lo importante que es que las leyes sean para
todo el país”, reflexionó.
En materia cultural, Millán adelantó que ya están en el seno de la
Asamblea Nacional proyectos de Ley de Danza, Ley del Libro y la Lectura,
y Ley de Patrimonio Cultural. Además, reveló que los movimientos
culturales organizados trabajan en una propuesta de Ley de Gestión
Cultural, aún no formalizada, que buscará articular la cogestión entre
el Estado, las comunas, las organizaciones sociales y las iniciativas
privadas.
“La Ley Orgánica de Cultura establece que existirá una
ley de gestión cultural que organizará esa expresión de la cultura. Ya
hay cultores organizándose en torno a eso“, informó.

Ley de Amnistía está siendo ampliamente debatida por todos los sectores de la vida nacional
El 3 de enero: Rabia, dignidad y paz
La entrevista no podía eludir la fecha que ha marcado un antes y un
después en la conciencia política del país. La diputada Millán,
residente de Ciudad Tiuna y testigo directo de los acontecimientos,
narró con voz pausada pero firme la experiencia de aquel 3 de enero.
“Estuve en las calles el mismo 3 de enero, después de
vivir muy cerca el bombardeo en Ciudad Tiuna. Después de vivir ese
horror, ya estaba en las calles con el pueblo. Y la gente estaba en paz.
Con presión, con tristeza, con rabia, pero en paz. Levantando la
bandera de la paz”, recordó.
Destacó que, pese a la conmoción nacional, el pueblo no perdió el rumbo. No
hay duda de que es nuestra dirigencia chavista la que tiene el mando en
el gobierno. Y estamos avanzando en la construcción del país y del Plan
de la Patria”, afirmó.
“Por suerte, decía Bolívar, por suerte se ha visto a un
puñado de hombres vencer a grandes imperios. Y así hemos hecho nosotros.
Hemos vencido el imperio de la opresión, de la guerra, de la muerte, y
la hemos transformado en vida, en esperanza para el pueblo venezolano”, sentenció.
Chávez, Nicolás, Cilia, Delcy: El liderazgo en femenino y la continuidad histórica
En los minutos finales, los conductores del programa pidieron a la
diputada definiciones íntimas y políticas sobre las figuras que han
marcado el proceso bolivariano.
—”¿Chávez para usted?”
—”Chávez es el amor y es la justicia social y es la transformación de la patria venezolana”.
—”¿Nicolás Maduro?”
—”Nicolás Maduro es el hombre de la paz, el hombre del
diálogo, supremamente demostrado. Desde donde está, nos sigue mandando
mensajes de ánimo y de avance en el diálogo”.
—”¿Cilia Flores?”
—”Cilia Flores es un ícono para la mujer venezolana. Qué
hermosa Cilia, que siendo una dirigente de gran talla, ha asumido con
dignidad este papel que le ha tocado. Es una mujer de grandes luchas
sociales, que viene de los movimientos sociales. Es tremenda profesional
del derecho venezolano. En esa circunstancia tan compleja del 3 de
enero dijo: ‘yo me voy con Nicolás’. Qué bueno que Cilia tiene ese
temple de mujer venezolana”.
—”¿Delcy Rodríguez?”
—”Estamos en las mejores manos que pudiéramos estar.
Delcy es otro ejemplo de mujer organizada, altamente técnica,
politizada. No es una mujer que está ahí por color rosado. Vivió el
horror de la Cuarta República con la muerte de su padre y lo ha superado
en la paz de la democracia. Estamos en unas buenas manos. Nos ha
convocado a resolver esto por la vía de la diplomacia bolivariana. Un
gran camino de paz, un gran camino de esperanza se abre para el pueblo
venezolano”.
Mensaje final: Unidad, Organización y confianza en la victoria
Con el tiempo de radio agotándose, la diputada Karen Millán dirigió
un mensaje directo al país, a las venezolanas y venezolanos que
sintonizaban Alba Ciudad 96.3 FM.
“Los invito a la confianza en la dirigencia del país. Los
invito a la paz. Los invito a construir la paz. La paz no es algo que
vamos a decretar solo con una firma. Es un gran constructo humano que va
a depender de nuestro accionar en nuestras comunidades. Los invito a
construir esa paz cada día con la unidad, con la unidad chavista.
Solidez en este momento, madurez en este momento. No reproduzcamos
matrices de opinión que nos dividan. No reproduzcamos fake news.
Reproduzcamos la verdad del pueblo de Venezuela, que es el encuentro en
la comunidad, y avancemos en nuestra organización social. La
organización social y la conciencia política son los dos elementos que
van a garantizar la victoria del pueblo venezolano, del pueblo
bolivariano siempre”.