Luego de un debate, en el que quedaron plasmados la necesidad de que
el país siga en paz, de perdonar por la unidad y la defensa de la
soberanía, diputados y diputadas de la Asamblea Nacional, AN, aprobaron
de manera unánime en primera discusión el Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática en la República Bolivariana de Venezuela, propuesto y presentado por la presidenta encargada de la nación, Delcy Rodríguez, el viernes 30 de enero.
«En el nombre de Dios, aprobado de manera unánime», expresó el
presidente del Poder Legislativo, Jorge Rodríguez, quien precisó que
ahora la norma debe ir a un proceso de Consulta Pública.
Instruyó que el debate se debe dar con todos los sectores de la
sociedad, por lo que pidió a los diputados y las diputadas que hablen no
solo con los privados de libertad sino con también con las víctimas de
la violencia política promovida los últimos 27 años por sectores de la
derecha.
La instancia la presidirá el diputado Jorge Arreaza, quien antes,
cerca de hora y media presentó, presentó el proyecto legislativo ante la
tribuna de oradores del Hemiciclo Protocolar. En la vicepresidencia
estará: Nora Bracho.
También conformarán la Comisión Especial los parlamentarios y las
parlamentarias: Pedro Infante, Luis Augusto Romero, Grecia Colmenares,
Timoteo Zambrano, Carolina García Carreño, Pablo Pérez, Jacqueline
Faria, Antonio Ecarri (quien no asistió este jueves a la sesión), Tania
Díaz, Luis Florido, Winston Vallenilla, Yosmaro Jiménez, Iris Varela,
Nicolás Maduro Guerra, Roy Daza, América Pérez y Pedro Carreño.
«Vayan diputados y diputadas, procedan a las consultas. Una última
cosa, no tenemos mucho tiempo, celeridad debe ser nuestra divisa en esta
hora», exhortó Rodríguez.
Una ley de amnistía general para quienes desde 1999 han incurrido en
violencia política, anunció el viernes 30 de enero la presidenta
encargada, Delcy Rodríguez. Lo señaló así durante la Apertura del Año
Judicial 2026. En esa oportunidad instruyó a la Comisión Especial para
la Revolución Judicial, que preside el vicepresidente sectorial de
Política, Seguridad, Ciudadana y Paz, capitán Diosdado Cabello, y al
Programa de Convivencia Democrática para la Paz, que coordina el
ministro para la Cultura, Ernesto Villegas, «para que en las próximas
horas, instalados en urgencia, presente la ley ante la Asamblea
Nacional».
El primero en tomar la palabra fue el
diputado del bloque de la Patria, y presidente de la Comisión Permanente
de las Familias, la Libertad de Religión y de Cultos, Jorge Arreaza,
quien destacó la necesidad de que en el país reine la paz.

Ejemplos de amnistía
El parlamentario comenzó su intervención citando un mensaje que el 10 de junio de 1820 el Padre de la Patria Simón Bolívar transmitió a Francisco de Paula Santander,
en donde le explica que el huracán de la Independencia lo había llevado
a distintos rincones sin que su voluntad privara por delante y le
afirma: «‘Yo me hallo en altamar buscando un puerto donde desembarcar,
la paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y
cuanto es precioso en este mundo’».
«Nuestra victoria, diría el Presidente Nicolás Maduro, desde el año 2014, es la paz», agregó Arreaza, siendo muy aplaudido.
Más adelante al referirse al Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra que
firmaron los días 25 y 26 de noviembre de 1820 en Trujillo, Venezuela,
el Libertador Simón Bolívar y el realista Pablo Morillo poniendo fin a
la «guerra a muerte»; así como el abrazo de paz en Santa Ana el 27 de
noviembre de ese año, Arreaza destacó que el espíritu de convivencia, de
Amnistía mostrado por el Padre de la Patria y su hijo Antonio José de
Sucre, aun en las peores circunstancias de la guerra a muerte, «debe
inspirarnos hoy en la Venezuela del año 2026».
«Creemos que debemos invocar esos tratados y que debemos crear nuestros propios tratados de Trujillo para el siglo 21», expresó.
Destacó que el reconocimiento de las partes es fundamental,
«desconocernos nos ha llevado a la satanización, a la invisibilizarían,
al menosprecio, a no hablarnos, a no encontrarnos, a no tender
puentes. Debemos, como lo hicieron en aquellos tratados, humanizar y
crear convivencia verdadera y sincera con las diferencias que tengamos,
siempre para trabajar y definirlas y continuar trabajando».

Recordó que en en el país ha existido una larga historia de amnistía,
perdones, indultos, sobreseimiento. En ese sentido mencionó que en 1827
el Libertador para evitar la separación de Colombia la grande, la
bolivariana, dio una amnistía a los separatistas. Un año después cuando
sufrió un atentado, Simón Bolívar terminó perdonando a Francisco de
Paula Santander, al general Obando y siguió adelante.
«En 1864 después de la sangrienta Guerra Federal, la Constituyente
después de firmar el Tratado de Coche, también una Amnistía a los
constituyente de ambos bandos», agregó, y además destacó que Antonio
Guzmán Blanco, Joaquín Crespo también concedieron Amnistía. «Cipriano
Castro en 1902 ante la amenaza de bloqueo contra Venezuela le dio perdón
por ejemplo a José Manuel Hernández, y no solo fue que «el mocho»
Hernández muy valientemente siendo enemigo, opositor acérrimo, no solo
preguntó por su fusil para defender la Patria de agresiones extranjeras
sino que fue ministro de Fomento de Cipriano Castro por unos meses»,
destacó.
Mencionó que en el siglo XX también aplicaron medidas similares, el
dictador Juan Vicente Gómez, y Eleazar López Contreras. Dijo que también
Rafael Caldera en 1969, quien permitió que hombres y mujeres que se
habían ido a la guerrilla pudiesen regresar a la vida política; mencionó
que fue este expresidente quien dio sobreseimiento al caso judicial
contra Hugo Chávez, quien lideró la rebelión cívico-militar del 4 de
febrero de 1992.
Refirió que el propio Hugo Chávez durante los primeros años de su
primer gobierno, en el año 2000 concedió Amnistía para los participantes
de la Rebelión del 4-F, que aún no habían recibido dicha medida.
Resaltó el decreto de Amnistía de 2007 que favoreció a golpistas de
abril de 2002, a quienes promovieron el sabotaje petrolero de 2002-2003,
y quienes promovieron acciones violentas desde 2000 al 2007.
Destacó que la medida fue el 31 de diciembre de 2007, cuando
celebraban el año nuevo, en la reunión él estaba serio, y Chávez le
preguntó por qué, Arreaza le contestó que le costaba procesar el Decreto
de Amnistía, y el Comandante le dio «una lección política, de ética, de
liderazgo, de entender las circunstancias, que duró desde las 11:40 de
la noche hasta las 4:00 de la mañana. Está presente también el espíritu
conciliador del Comandante Chávez», relató en medio de aplausos.
Refirió que el presidente constitucional Nicolás Maduro, tras las
acciones violentas que promovió la ultraderecha venezolana en 2014, en
2017, concedió perdón político.
Diálogo y reconocimiento
Arreaza hizo mención a los bombardeos que ejecutó Estados Unidos
contra Venezuela el sábado 03 de enero, así como el secuestro del
Presidente Maduro y la primera dama y diputada a la Asamblea Nacional,
AN, Cilia Flores, por lo que resaltó que estos eventos, obligan a
trabajar unidos en defensa de la patria, a reconocernos.
«Llegamos al 3 de enero (…) Nos obliga las circunstancias en el mejor
sentido, nos obliga la patria a ser responsables, a sanar heridas, a
reconocernos, a entendernos y a construir en conjunto, los pasos, los
caminos», manifestó.
“Este proyecto de ley ayuda a todo el proceso de diálogo político…
Tiene la intención de llegar a acuerdos y caminos conjuntos con todos
los sectores políticos del país. Esta ley allana esos procesos que
vienen encaminados a darnos paz, prosperidad”, manifestó.
Dijo que hay que construir confianza por el bien del pueblo de Venezuela en este momento delicado para la República.
Ni debilidad ni impunidad
Manifestó que nadie debe asumir la ley como una señal de debilidad,
“que nadie la use para alimentar agendas ocultas, mezquindades, cálculos
políticos parciales ni en el chavismo ni en las oposiciones. Debemos
tener sabiduría y conciencia política que nos demanda el pueblo asumir
en este momento”.
“Que nadie confunda tampoco esta iniciativa del Ejecutivo nacional
con impunidad y cartas blancas, seamos ética e históricamente
responsables”, agregó.
Mencionó que dicen los expertos en derechos humanos, “que el ataque
militar es la suma de todos los males aplicadas; hagamos con la Ley de
Amnistía la suma de todos los bienes para Venezuela, que tanto se lo
merece”.
Más adelante dejó claro que esa Ley de Amnistía no debe derivar en otro procesos de violencia política y conspiraciones. “Que
no se repetirá como lo calificó Bolívar, la clemencia criminal; sino
que este sea un proceso de verdadero encuentro entre los venezolanos y
venezolanas”.
Violaciones de derechos humanos no serán perdonadas
El parlamentario Jorge Arreaza indicó, ante la Plenaria, que el
proyecto de Ley de Amnistía señala que quedan excluidos de este
beneficio aquellos que hayan cometido delitos que, por su naturaleza,
comprometan la ética y la dignidad humana, violaciones graves de los
derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, de guerra, el homicidio
intencional, la corrupción y el tráfico de drogas.
Indicó que la norma no requiere aportes presupuestarios adicionales,
por ser su trascendencia humana, social, y política; e indicó que su
implementación recae sobre las competencias ordinarias de los órganos
del Poder Público ya existentes.
Más adelante indicó que de aprobarse en primera discusión esta ley se
irá a consulta, en las consultas, pero las de verdad, «en las
catacumbas, veredas, caseríos, barrios, pueblitos de pescadores,
urbanizaciones, urbanismos, consejos comunales, condominios, comunas,
[…] hay que darle la cara al pueblo, hay que explicarle su necesidad, su
pertinencia, su trascendencia. Dejémonos interpelar por el pueblo, por
las víctimas reales de la agresión al país”.

Por la reconciliación nacional
El diputado Luis Augusto Romero comenzó su intervención refiriendo
los bombardeos ejecutados por EEUU contra el país el día 03 de enero de
2026, hecho que, destacó, todos los venezolanos y las venezolanas
sintieron con profundo dolor.
Más adelante dijo que la discusión del proyecto de Ley de Amnistía
para la Convivencia Democrática debe ayudar a la reconciliación
nacional.
«Esta iniciativa de la ley puede ser una formidable oportunidad para
iniciar un largo, doloroso y complejo camino para la reconciliación
nacional, pero es nuestra responsabilidad tomar la iniciativa y dar este
debate. Yo celebro que el gobierno en la persona de la presidenta Delcy
Rodríguez haya planteado este debate (…) nosotros desde la bancada de
oposición estaremos allí, vamos a participar, tenemos observaciones y
argumentos», expresó.
«Este país no aguanta una venganza más, una revancha más», manifestó.

Elevar la grandeza humana
La diputada Carolina García aseguró que la Ley de Amnistía fortifica
las virtudes ciudadanas. «No se trata de poner la otra mejilla; que no
se vea así. Se trata de elevar la grandeza humana en medio de todas las
diferencias, debe ponerse por encima de todo. No debe verse como una
debilidad, que no se piense eso», indicó.
Remarcó que hay que estar a la altura del momento histórico que vive
Venezuela, por lo que la norma «nos invita principalmente a la unión
nacional; a que los venezolanos resolvamos dentro de nuestro país las
diferencias, pero en paz. Con tolerancia y coexistencia en medio de la
diversidad que, ciertamente, existe; de las ideologías políticas, pero
con respeto y altura».
La norma debe ser un orgullo para todos los venezolanos
Sin hacer ninguna mención a los bombardeos de EEUU contra el país ni al secuestro de la pareja presidencial, el diputado opositor Tomás Guanipa manifestó
que la Ley de Amnistía puede ser el punto de partida para que los
familiares de políticos presos se reencuentren con sus seres queridos.
«Desde la bancada de la libertad nosotros vamos a hacer todos
nuestros aportes para que esta ley sea motivo de orgullo de todos los
venezolanos e inicie una etapa en la reconstrucción nacional que tenemos
que tener todos juntos», agregó. Llamó a que tenga todas las garantías y
estándares internacionales.
La alta política exige paz
En el debate el opositor David Uzcátegui señaló “la alta política exige paz”.
Destacó que la norma es el combustible para el motor del reencuentro,
donde le dirán al mundo que Venezuela es capaz de resolver sus
diferencias entre venezolanos con las leyes, en casa y bajo el cielo.
“Votamos por la paz, que es el único suelo fértil donde crece el
progreso”.
La justicia no es revancha
Por su parte el diputado opositor Yusmaro Jiménez celebró la
discusión de la Ley de Amnistía. “Desde Vamos Venezuela apoyaremos la
aprobación de esta ley» en primera discusión. «No más cuentas pendientes
ni venganzas. La justicia no es revancha”.
También planteó la revisión de los cuerpos policiales, que según su
criterio han estado involucrados en la violencia, «y las acciones que
han puesto a muchos tras las rejas».
Jiménez propuso eliminar la Ley contra el Odio y la Ley Simón
Bolívar, pues según su visión son «injustas»; así como «interpretaciones
de los delitos de traición a la patria y terrorismo» que, a su juicio,
comprometan las garantías democráticas.
De igual forma planteó que aquellos que abandonaron el país por decisión política puedan regresar.
La política debe hacerse sin odio, sin violencia, sin misiles
El diputado a la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro Guerra, señaló que
la propuesta de ley será efectiva para el desarrollo nacional, porque
busca la paz y la reconciliación.
“¿Para qué garantizamos la paz y la reconciliación? Para que nuestro
país pueda desarrollarse, pueda avanzar, para que la familia venezolana
tenga un entorno de paz que le permita tener una educación de calidad y
fuerzas productivas trabajando”, manifestó.
Dijo que hay que remar para unificar el país.
“Después de esta ley, tenemos que lograr que la política se pueda
hacer sin violencia, sin odio, sin misiles, sin invasión militar, sin
secuestro de Presidente”, sostuvo.
Reconciliación sin impunidad
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional destacó que más de
95% de los venezolanos apuesta por un país de paz, de convivencia.
Exaltó que el proyecto legislativo sobre la amnistía no se plantea como un acto de
impunidad sino como un mecanismo para facilitar la reconciliación nacional.
Indicó que la normativa no evaluará personas sino los hechos
asociados a cada caso, y que las consideraciones judiciales
corresponderán a los procedimientos legales establecidos.
El diputado sostuvo que quienes resulten beneficiados deben asumir
compromisos claros. “Que más nunca pidan bombardeos para Venezuela, que
más nunca pidan invasiones, bloqueos económicos o medidas coercitivas
unilaterales. Que nunca más llamen al odio ni promuevan la violencia”.
Hablar con todos sin temor
El debate lo cerró el presidente de la AN, Jorge Rodríguez, quien
instó a que este proceso de consulta pública de la norma, debe ser con
todos los sectores. «No tengamos temor de hablar con todas y con todos,
con quien quiera decirnos algo, con quien tenga un testimonio, con quien
tenga una propuesta, con quien tenga una inclusión en el proyecto de
ley», precisó.
Rodríguez indicó que el proyecto de ley afortunadamente no es listado
de nombres, tras considerarlo excluyente. Propuso que sean tomados en
cuenta todos los elementos que puedan ser sujetos en esta norma, que
abarca el período de 1999 hasta 2026.
«Así que vayan y hablen con la gente, vayan y hablen con los
familiares de las personas privadas de libertad; hablen con los privados
de libertad. Hablen con las víctimas también de los crímenes que se han
cometido en todos estos años», exhortó a los integrantes de la Comisión
especial.

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