Fue Chávez protagonista y principal impulsor de esas
transformaciones, tarea a la que se consagró desde que el 4 de febrero
de 1992 irrumpiera contra el estado de cosas imperante en el país, que
se hallaba sumido en el quiebre moral tras 40 años de la llamada
democracia representativa, cuya dirigencia le dio la espalda al pueblo e
hipotecó la soberanía de la patria a los intereses del capital
transnacional.
La convicción de Chávez caló firme y profundamente en el alma de
Venezuela. Más allá de la adhesión partidaria, el pueblo identificó en
él a un líder genuino, capaz de impulsar y conducir el impostergable
proceso de cambios que rescatara los ideales de libertad, justicia y
unión heredados de Bolívar y representados también por otras figuras
centrales de nuestra historia.
Pueblo protagonista
El rescate del protagonismo popular en el ejercicio pleno y auténtico
de la democracia fue desde el inicio un objetivo prioritario del
proyecto bolivariano. Ello determinó que, desde el mismo instante en el
que asumió la presidencia, Chávez impulsara el proyecto de Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, que fue aprobado por el pueblo
en el referendo del 15 de diciembre de 1999.
Con ese mandato, el Presidente activó el poder constituyente
originario y dotó a la nación de un texto constitucional adaptado a los
nuevos tiempos, en los que el poder popular y la recuperación de la
independencia y la soberanía sentaron las bases de una transformación
histórica, social y política de resonancia mundial, por su contenido
revolucionario de humanidad y justicia.
Bajo la conducción de Chávez, la Revolución Bolivariana alcanzó en
pocos años logros incuestionables en ámbitos como educación, salud,
beneficios sociales de trabajadoras y trabajadores, además de restituir
la autodeterminación y la independencia nacional, con expresiones
concretas como el manejo soberano de sus riquezas y el impulso decidido a
la unidad latinoamericana, en cumplimiento del sueño bolivariano de la
Patria Grande.
Estos principios siguen orientando la evolución del proceso
bolivariano ahora bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro. Así
la Revolución Bolivariana ha logrado mantener su rumbo pese al
hostigamiento, la animosidad y el chantaje perpetrados por sus enemigos y
detractores, tanto internos como foráneos.
El ejercicio pleno de la soberanía popular queda de manifiesto al
sumar en estos 25 años, 28 procesos electorales y de referendo en los
que se ha impuesto la voluntad del pueblo.
Logros sociales y económicos
La recuperación de la soberanía en el manejo de los recursos del país
ha permitido llevar adelante planes y proyectos dirigidos a lograr los
objetivos de justicia e inclusión social, que caracterizan a la
Revolución Bolivariana. El énfasis en las políticas orientadas al
beneficio de la población se evidencia en que desde 1999, cerca de tres
terceras partes del Presupuesto Nacional se destinan directa o
indirectamente a la inversión social.
Gracias a esa visión se han desarrollo las Misiones Bolivarianas,
programas sociales gratuitos para atender áreas fundamentales como la
salud. Los planes de medicina preventiva llevados a cabo, principalmente
en el marco de la Misión Barrio Adentro, han salvado millones de vidas
en estos cinco lustros.
Las misiones educativas comenzaron en 2003 con la Misión Robinson,
que logró alfabetizar al 100 % de la población mediante el método “Yo sí
puedo”, con el que más de tres millones de personas aprendieron a leer y
escribir.
La Misión Ribas, centrada a la educación secundaria, ha otorgado el
título de bachiller a más un millón de alumnos, mientras que la Misión
Sucre, correspondiente a la educación universitaria, ha graduado a más
de 600 mil nuevos profesionales.
La política desarrollada para la educación básica ha permitido
duplicar la matrícula escolar en ese nivel, que hoy alcanza un índice
por el orden de 95%, con cerca de 86% de estudiantes asistiendo a
instituciones públicas.
El proceso bolivariano reconoce la vivienda como un derecho humano.
En menos de dos décadas, la Revolución Bolivariana ha triplicado el
número de viviendas construidas durante los 40 años de la llamada
democracia representativa. Desde el inicio de la Misión Vivienda en
2011, la construcción de hogares para el pueblo no se ha detenido, a
pesar de las limitaciones impuestas por la guerra económica contra el
país. En diciembre pasado se alcanzó la cifra de 4.800.000 viviendas
entregadas y el objetivo es alcanzar el hito de los 5.000.000 en el
corto plazo.
Con la Revolución se ha pensionado a más de cinco millones de
personas, lo que significa que al 100 % de las mujeres mayores de 55
años y los hombre mayores de 60 años se les reconoce este derecho
fundamental. Esto contrasta con la IV República (1958-1998), cuando el
número de pensionados no superó las 380 mil personas.
Los mismos principios que impulsaron los programas sociales creados
por Chávez marcan las iniciativas para agregar nuevas misiones y
perfeccionar las ya existentes. Así, el presidente Maduro ha fortalecido
los programas de asistencia que han asegurado el suministro de
alimentos al pueblo venezolano ante el impacto de las mal llamadas
“sanciones” impuestas por Estados Unidos. En la actualidad, el programa
CLAP entrega cada mes bolsas de comida a más de 7,5 millones de familias
en todo el país.
Como resultado de esta firme vocación de atender a todos los sectores
de la población –incluidos los pueblos originarios–, la Revolución
Bolivariana presenta hoy ante el mundo un ejemplo de resistencia y
voluntad de superación.
Venezuela en la geopolítica global
Priorizada entre los objetivos estratégicos en los Planes de la
Patria 2013-2018 y 2019-2024, el rol de Venezuela en el escenario
mundial tuvo un viraje significativo al pasar de la subordinación a
centros hegemónicos de poder a cumplir un papel impulsor y protagónico
en el desarrollo de una nueva geopolítica internacional.
La Revolución Bolivariana postula la necesaria construcción de un
mundo multicéntrico y pluripolar, con un equilibrio que garantice el
desarrollo armónico y la paz entre las naciones. Con esa premisa, la
Venezuela de Chávez y Maduro ha sido una de las principales fuerzas
impulsoras de iniciativas que han permitido el surgimiento y la
evolución de una infraestructura para alcanzar una comunidad
latinoamericana y del sur global realmente soberana.
Muestra de esa integración política y económica de nuevo tipo, basada
en el bienestar de los pueblos, son la Unión de Naciones Suramericanas
(Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac),
la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado
de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), el Banco del Sur, Petrocaribe,
TeleSur, entre otras.
Esa vocación bolivariana la expuso el presidente Nicolás Maduro en
marzo de 2023, en el 52º Período de Sesiones del Consejo de Derechos
Humanos de la ONU: “Con nuestra Diplomacia Bolivariana de Paz, asumimos
con pasos firmes la construcción del nuevo mundo de iguales, de respeto,
solidaridad y cooperación. Es tiempo de impulsar con fuerza la unión de
los pueblos y las naciones del mundo. ¡Ese es el camino!”.
Resistencia frente a la guerra multiforme
Desde 2014, ha sido heroica la resistencia popular para sortear los
graves efectos de la guerra multiforme contra Venezuela. La asfixia
económica y financiera ha sido enfrentada con la decisión del Gobierno y
del pueblo de no rendirse a los embates imperiales, instrumentados a
través de las ilegales Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) impuestas
al país.
Sin obviar el terrible daño económico infligido por las sanciones,
que redujeron en 99% los ingresos de la nación, la Venezuela bolivariana
ha salido adelante con músculo propio, lo que se refleja en indicadores
económicos claves como abastecimiento alimentario, control de la
inflación, recuperación paulatina de la producción petrolera, entre
otros.
De esta forma, pese a las MCU, Venezuela lideró el crecimiento
económico de Latinoamérica en 2023 (4,5%) y se proyecta a encabezar la
expansión económico-productiva regional en 2024, con un índice superior a
5%, de acuerdo con los datos y proyecciones de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (Cepal).
Retos y desafíos
Consciente de que es vital sostener los avances hacia la recuperación
económica, en unión nacional, el presidente Maduro propuso, en su
Mensaje Anual a la nación, impulsar siete transformaciones esenciales
para el bienestar de la nación.
Esas transformaciones son:
- Economía, mediante una transformación completa del modelo económico-productivo.
- Independencia plena, con la actualización y divulgación de la
doctrina bolivariana en sus dimensiones política, científica, cultural,
educativa y tecnológica.
- Paz y seguridad ciudadana, sobre la base del perfeccionamiento del
modelo de convivencia ciudadana, el goce de los derechos humanos y la
garantía de defensa de nuestros derechos sobre el territorio Esequibo.
- Protección social, recuperación del estado de bienestar, sus misiones y grandes misiones.
- Repolitización, impulso a la consolidación de la democracia y de la política, entendida esta como servicio público al colectivo.
- Ecología, preservación del planeta y mitigación de la crisis climática.
- Geopolítica, mediante la inserción y el liderazgo de Venezuela en el proceso de reconfiguración mundial.
Con la voluntad y la decisión de encarar estos desafío, el proceso
revolucionario venezolano sigue el curso iniciado el 2 de febrero de
1999, dirigido a consolidar la independencia definitiva, la democracia
protagónica, el desarrollo de las fuerzas productivas, la paz verdadera y
el ejercicio pleno de la soberanía.
Se trata del mandato histórico retomado por el comandante Chávez para
cumplir con la máxima del Libertador Simón Bolívar: “El sistema de
Gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad
posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad
política”.